Fue
construída en 1770, cuando Arequipa se abastecía de agua
mediante acequias, en ella encontramos 20 medias tinajas
(grandes recipientes de barro, usados antiguamente para almacenar
granos, maíz o vino), que servían de bateas.
El agua corría por un canal central,
que se desviaba a cada tinaja colocando una piedra y en
el fondo de la batea ponían un tapón, que luego de lavar
quitaban y el agua corría hacia el canal subterráneo que
llevaba los desechos al río.