La
portada de ingreso está adornada con un relieve de Santa
Catalina de Siena, bajo cuyo patrocinio se fundó el convento.
Está labrado en el sólido muro de sillar que bordea toda
la manzana. La sobria sencillez de formas y color de esta
portada, contrasta con el alegre colorido que el visitante
encontrará en los ambientes interiores.